Cada embarazo me costó un diente

¿Puedo ir al dentista si estoy embarazada?

Muchas mujeres nos hacen este comentario pensando que los embarazos vienen asociados a la pérdida de algún diente de forma inevitable. La razón es que algunas mujeres evitan venir a consulta porque tienen la creencia de que no deben someterse a ningún tratamiento, sobre todo, si hay que ponerles anestesia o realizarles alguna radiografía.

Nada más lejos de la realidad: en primer lugar nunca realizamos tratamientos que no sean estrictamente necesarios, pero, aún en ese caso, la anestesia local es totalmente segura. En segundo lugar, la demora de un tratamiento durante el embarazo puede ser peligrosa en casos de infección activa, y muy incómoda e innecesaria en otros casos de alteraciones bucales que se manifiestan durante el embarazo. Y, finalmente, no olvidemos que una higiene bucal correcta de la madre evita infecciones cruzadas a través de la saliva con su bebé recién nacido.

Entonces, ¿Puedo ir al dentista si estoy embarazada?

Prácticamente todos los procedimientos de higiene y tratamiento dental pueden llevarse a cabo sin problemas durante el embarazo, tomando algunas precauciones. Lógicamente no se realizan tratamientos que no sean necesarios y que puedan esperar, pero ante una situación de dolor agudo, infección o sangrado de las encías hay que tratarlo y cuanto antes.

La anestesia y muchos fármacos son seguros durante el embarazo y las radiografías dentales no están contraindicadas. Evitamos las radiografías de control rutinario, sin embargo, ante una urgencia dental pueden ser imprescindibles para realizar el diagnóstico y tratamiento adecuados. El área irradiada y la radiación de las radiografías digitales es mínima y se toman todas las precauciones para reducir los riesgos, como proteger el abdomen y el cuello debidamente. El segundo trimestre del embarazo es el periodo más seguro para proporcionar cuidados dentales habituales: en el primer trimestre el feto está en plena formación y desarrollo de sus órganos y en el tercer trimestre el volumen de la barriga de la gestante y su necesidad de cambio continuo de posición limita el tiempo del tratamiento además de existir un riesgo de preeclampsia.

Son muchas las manifestaciones bucales que puede desarrollar la mujer embarazada, muchas de ellas asociadas a los importantes cambios fisiológicos que experimentan durante la gestación, como por ejemplo:

  • Gingivitis gestacional: inflamación y sangrado de las encías. Aparece en el 65-70% de los casos.
  • Caries
  • Movilidad dentaria
  • Épulis del embarazo: tumor benigno localizado en una zona con gingivitis y crece rápidamente. Suele regresar espontáneamente después del parto.
  • Erosión dental: El esmalte puede verse debilitado por las náuseas y vómitos.
  • Xerostomía (sequedad de boca)
  • Sensibilidad dental
  • Halitosis (mal aliento)
  • Problemas en el feto: parto prematuro, bajo peso al nacer y mayor riesgo de preeclampsia.

Por otro lado, el control de las enfermedades orales en la mujer embarazada reduce la transmisión de bacterias orales desde la madre hacía el recién nacido. La madre es la mayor “donante” en la transmisión de caries en la infancia a través de hábitos en los que interviene la saliva: probar la comida con la misma cuchara, chupar el biberón o el chupete, por ejemplo.

Por todo ello, debemos saber que el mejor tratamiento es el preventivo. Esto supone obtener unas condiciones de salud orales óptimas previas al embarazo o instaurarlas durante el mismo. Es la higiene oral eficaz de la paciente la clave en este proceso.

En la clínica dental Neus Puertes realizamos diversos tratamientos de higiene dental, como limpiezas o técnicas de higiene oral. Para más información  o pedir una cita, puedes contactar con nosotras a través de nuestro formulario de contacto.